lunes, 24 de agosto de 2026

"Spider-Man: Brand New Day"

 


     

         Es verdad que puede sentirse a flor de piel que el género de superhéroes en el cine está ya bastante explotado. Y sí, aquí me voy a atrever a culpar tanto a Marvel Studios en el actual UCM como a DC Comics con el ya extinto UEDC de que se haya llegado a este punto. Insistencia en fórmulas cansadas, diferencias creativas entre una producción y otra (en el caso de DC), aparición de productos audiovisuales hasta en la sopa y, encima, interconectados (gracias, Marvel), provocaron un hartazgo que ha hecho que este género no se mire como antes. Es como si esa dosis de humanidad se hubiese desaparecido de la gran mayoría de estas producciones. Esa que se dejó ver en trabajos como “Iron Man”, donde vimos a un Tony Stark visiblemente afectado porque una de sus armas casi lo mata, o en “Man of Steel”, donde el director Zack Snyder exploró muy bien lo que podría significar que un ser de otro planeta, teniendo súper poderes como los que presenta el último hijo de Kriptón, aterrizara en el mundo actual.

         Esa humanidad es algo que ha ido saliendo a flote paulatinamente con resultados interesantes de un tiempo para acá (no sin antes dejarnos algunas producciones olvidables), además de ciertas medidas que han tomado en los estudios. Marvel anunciando que no sacarán tantos productos (además de que ya no estarán interconectados) y con “Avengers: Doomsday” para estrenarse en diciembre, DC moviendo piezas a su ritmo, con “The Batman Part II” en el horizonte en 2028, y habiendo salido ya “Superman” el año pasado y “Supergirl” hace unos meses… movimientos indispensables que han influido en el ánimo de los espectadores para recibir películas protagonizadas por personajes con trajes llamativos, sin importar si tienen estampado en sus pechos un murciélago o cualquier otra figura, son algunas de ellas.

En el medio de estos 2 puntos aterriza la más reciente película del Hombre Araña (subtitulada “Brand New Day”) dirigida por Destin Daniel Cretton (quien fuera director de la excelente “Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings”, de las pocas que realmente me han gustado de estos últimos años del UCM), y contando nuevamente frente a las cámaras con los servicios de Tom Holland como Peter Parker/Spider-Man, Zendaya como MJ y Jacob Batalon como Ned. Y detrás de cámaras, además de Cretton en la dirección, aparecen los nombres de Chris McKenna y Erik Sommers en la escritura del libreto. Lo adelantamos, la película funciona, y muy bien, de eso no cabe la menor duda. Pero no, definitivamente no es excelente, mas casi alcanza la excelencia. Y no, esta no es la mejor del Hombre Araña de Holland, así como que hay trabajos que la superan, pero de entrada diremos que, si buscas una inversión más que garantizada de tu tiempo y dinero, adelante, ve a verla, pues roza la excelencia sin serlo.

 

         Han pasado varios años desde que presenciamos que casi ocurre un desastre multiversal en el que el dr. Strange finalmente aplicó correctamente el hechizo que le pidió Peter y el mundo se olvidó de él. Mas nuestro héroe arácnido está aún activo en la ciudad. Captura de criminales, rescates, y hasta reconocimientos han sido parte de su vida una vez que ha visto cómo nadie lo recuerda. Ha vivido en una soledad inmensa, anhelando con ansias volver con Ned y, especialmente, con MJ, a quien todavía ama. Pero, incluso en la soledad en la que ha vivido, ha sacado tiempo para ir a la universidad y visitar la tumba de la tía May (Marisa Tomei). En las labores como superhéroe ha tenido el apoyo de la detective de la policía de NY Jean DeWolff (Liza Colón-Zayas), y más cuando ayuda a capturar a un grupo de ninjas conocido como La Mano. Además, también recibe el respaldo de Control de Daños, un departamento que regula la actividad de seres con superpoderes liderizado por Bill Metzger (Tramell Tillman).

Pero una amenaza se cierne sobre Control de Daños y su edificio al aparecer un tanque sin control que se dirige hacia ellos. Dicho tanque es perseguido por Frank Castle/The Punisher (Jon Bernthal), mas nuestro héroe lo detiene de provocar más daños de los que ya causó. El tanque se estrella en una de las prisiones de CDC, y logran atrapar al conductor, el cual el Hombre Araña descubre que está poseído por una entidad que va saltando de cuerpo en cuerpo, por lo que se embarca en la misión de descubrir quién está detrás de todo esto. Lejos de Peter, MJ y Ned se han graduado del MIT y regresan a NY. Estos no reconocen a Peter, lo cual resulta doloroso para este, y más cuando ve a MJ besarse con otro chico. Pero, además, Peter enfrenta una amenaza a nivel interno pues sus sentidos arácnidos se agudizan muy considerablemente, al punto de que puede lanzar telarañas desde sus muñecas (véase la nota de homenaje al Spider-Man de Tobey MaGuire).

 

Como tal, la película tiene muchos puntos fuertes y uno solo de estos es débil, lo que hace que sea un arma de 2 filos, mismo que dejaremos para más adelante. El elenco es uno de los aspectos más destacados de esta producción, siendo Tom Holland quien vuelve a llevar sobre sus hombros las riendas en este apartado. 5 años en el mundo real (mas otros papeles que ha aceptado interpretar) y 8 en el mundo de Peter han hecho que gane en madurez. Su Peter es consciente de que ya no forma parte de Los Vengadores, además de que ni el dr. Strange lo recuerda por el hechizo que lanzó. Y, como lo mencionamos, ha vivido solo por 8 años, y convive con la pesada corona de la decisión tomada en “No Way Home”. Esto mismo lo podemos decir de los personajes interpretados por Zendaya y Jacob Batalon. Alejados de Peter pues no lo recuerdan, tanto MJ como Ned han seguido sus vidas, estudiado y graduado, y ella, además, está con otro hombre que no es Peter, mientras que Ned ha conocido a otras personas con las que entabló amistad, mas su admiración por el héroe arácnido no ha decaído ni un poco.

Aquí es donde voy a sacar un símil que ocurrió en su día con la saga “Harry Potter” cinematográfica, pues ambas comparten el punto de que desde 2016 hemos ido de la mano con este trío y nos han hecho reír, hemos sentido pena por uno o más momentos que les han ocurrido, y donde dimos hasta un paseo multidimensional teniendo nada menos que 3 Peter Parker/Spider-Man compartiendo pantalla con estos personajes. Hace rato que dejaron de ser adolescentes, son adultos y les toca enfrentar lo que se les ponga por delante en sus vidas. Por su parte, las adiciones de Jon Bernthal y Mark Ruffalo como The Punisher y Hulk, respectivamente, ponen las respectivas notas de conocimiento, acción y humor a las dinámicas de estos con otros personajes. Ellos, sumados a las adiciones de Liza Colón-Sayas y Tramell Tillman en sus respectivos papeles, logran un ensamble de actores tan bueno que hasta el papel más pequeño como lo es el de la IA EV que interpreta Naomi Watts (quien vuelve a trabajar con Holland tras “The Impossible”) da gusto escucharlo, aunque sea solamente de voz.

 

Hablemos de un aspecto que, voy a decirlo sin que me quede absolutamente nada por dentro, hizo como el slogan de un comercial de una empresa de seguros venezolana de finales de los años ’90, y es el de los efectos visuales: cambiaron de “bueno” para “mejor”. Es cierto que hay tomas en donde la mano digital de las computadoras se debe meter porque sí, es innegable, y el acabado de los mismos no estuvo nada mal, al contrario, son de muy buena calidad en aquellas donde fueron usados. Pero el salto de calidad viene en cuanto a la decisión creativa de utilizar efectos prácticos (y donde Tom Holland se vio involucrado en puntos creativos de la producción). No solamente en escenas donde vemos a nuestro superhéroe saltar a grandes alturas y colgando de un edificio a otro, sino en varias de las secuencias de acción y de persecución. Ello, además, tomando como inspiración los 2 juegos del personaje desarrollados por Insomniac Games para las consolas de Sony, pues en este hay muchas acrobacias y movimientos que se extrajeron para que fueran llevados a la pantalla grande.

Y donde también ganó la practicidad fue al momento de realizar el vestuario. Aquí la diseñadora Sandra Mikovic Hays y su equipo se llevan el crédito en ese sentido pues no solamente los vestuarios de los personajes en general, pero especialmente de los villanos y personajes como The Punisher, están bien hechos, sino que el vestuario que más llamará la atención del espectador es inequívoco: el traje del Hombre Araña. Como en la cinta Peter ya no tiene acceso a la tecnología de Industrias Stark, entonces le toca hacerse su propio traje, y es exactamente lo que vemos. Un diseño hecho con tela real, ensamblando cada equipo de Hays las partes de este, y tejiéndolo todo a mano, sin utilizar ningún tipo de sensores de detección de movimiento ni crear el outfit del arácnido por computadora, como lo vimos en anteriores iteraciones del UCM. La mejor prueba de que el traje es totalmente real se pudo observar en el trailer al ver que Peter salta desde una azotea y las arrugas se aprecian mientras va cayendo este, así como cuando lo echa a la lavadora para lavarlo. Acciones sencillas que dejan ver un arduo trabajo.

 

Es momento de ir al apartado de la escritura que, como dijimos, cayó en las manos de Chris McKenna y Erik Sommers. El desarrollo de personajes como Peter, MJ, Ned, la detective DeWolff y Frank está muy logrado. Como dijimos anteriormente, el trío protagonista se ha desarrollado durante varios años como personas, teniendo destinos distintos tras el hechizo del dr. Strange. Temas como la soledad, el soltar ciertas cosas que en un inicio no tienes control, así como el por qué este elemento de la persona es bueno mantenerlo y este no, si a través de un conjunto de virtudes y defectos se crea la personalidad de alguien. Incluso algo tan sencillo y tan jugoso como el amor está bien manejado, dejándose ver en la dinámica de un Parker que aún ama a MJ, pero ella no lo recuerda. En la gran mayoría de los casos pasamos el tiempo suficiente con todos los personajes, incluso con Bruce Banner/Hulk y la inteligencia artificial EV.

Pero es en la escritura donde se ve la mayor costura de la cinta. Es cierto, pasamos tiempo con personajes como los que ya nombramos, mas un elemento que ha hecho que recordemos siempre las películas basadas en este universo es porque ha tenido presencia de villanos. Desde el dr. Octopus del Spidey de Tobey MaGuire, pasando por El Lagarto del de Andrew Garfield hasta El Buitre del actual, todos han tenido más que suficiente desarrollo y tiempo en cámara para que podamos conocerlos y, en la medida de lo posible, que empaticemos con ellos (sin que ello signifique justificación de sus acciones). En cambio, acá se ven unos pocos a cuadro, sí, mas es lamentable decir que esta es la primera ocasión en que una cinta de “Spider-Man” cae en el gran error del grueso de los villanos del UCM como lo es que, cuando no resultan un cliché visto cientos de veces, tienen poco desarrollo, y quien resulta ser en realidad la persona antagonista es alguien que termina siendo eso, un cliché. ¿Cómo es posible que un personaje que se hizo esperar un total de 3 películas como lo es El Escorpión tenga tan poco desarrollo y resulte tan básico? Pues es, lamentablemente, cierto. Y cierro este punto con algo más: por los trailers, tras ver cómo le cambian los ojos y lanza telarañas de forma distinta, se esperaba ver a un personaje que causa estragos en la vida de Peter como lo es Man-Spider, al cual se le podría sacar mucho, mucho jugo, y al final, termina como el resto de antagonistas, quedando en nada.

 

“Spider-Man: Brand New Day” tenía todo para ser una de las mejores películas del año gracias a los múltiples recursos con los que cuenta, pero que cae en un error que ha azotado muchas de las películas de este universo en 18 años de existencia al no contar con un villano que se pueda decir que se ponga de tú a tú con Misterio o el mencionado Buitre, pero que igual se deja ver, aun cuando exista tamaña decepción en este aspecto.

"Spider-Man: Brand New Day"